silencio 1
El silencio puede definirse como la ausencia de sonido. Esta descripción puede resultar vaga, difusa. Definir algo como la ausencia de... tan solo delimita nuestro desconocimiento sobre el objeto de reflexión.
El silenció no tiene una unidad propia de medida, se haya sujeta a su alterego el sonido. Eso lo convierte en un “objeto” aun si cabe más etéreo.
En algunos casos el silenció puede resultar un estado ideal e utópico una quimera.
-Las palabras normalmente suenan más vacías en las bocas de aquellos que nos son extraños. Mejor dicho aquellos que nos resultan familiarmente extraños. Son aquellas palabras de ascensor. Del tipo: QUE DIA MáS RADIANTE, PUES EN LA RADIO DIJERON QUE LLOBERIA, QUE TAL SE ENCUENTRA SU MUJER (de la que no recuerdo ni su nombre) O EL CLASICO QUE ES DE TU VIDA HACE TANTO TIEMPO…Estas frases son definidas por la mayor parte del mundo civilizado como cortesía. Es por esta razón por la cual me considero un ser socialmente inhábil. No comparto con mis congeneres esa extraña necesidad de romper el silencio para no decir nada.
- Usted considera por tanto estas… ¿Formalidades como una perdida de tiempo?
- No exactamente. Entiendo el funcionamiento, puedo ver lo importante que puede llegar a ser una palabra amable en el momento justo. Pero.
- Siente algún temor hacia los desconocidos, a lo mejor un cierto sentimiento de…inferioridad
- No confunda las cosas, lo que intento decir es que el echo de que no comparta el juego no significa que no lo comprenda. He aquí la esencia de la cuestión. No tengo ningún tipo de odio, ni rabia contra el mundo que me rodea. Simplemente no creo en el. Es por eso supongo por lo que una parte de mi no consigue penetrar en el.
- Entonces el problema consiste en que se niega a aceptar la civilización que le rodea. ¿Podríamos decir entonces que de alguna manera el entorno humano le resulta hostil?
Deje de extraer conclusiones. ¡Se supone que su cometido es el de escucharme!
- Perdone, lo siento yo no quería…
- Lo que intento decirle, es que no me siento ligado al resto de la gente. No concebo la hobligariedad de la amabilidad, o del buen trato. Creo que el problema puede estar en que la gente me aburre.
- Interesante, se da cuenta de que ya ha mencionado la palabra problema.
- Claro que soy conciente que existe un “problema”, si no cree usted que hubiera venido aquí. Sabe soy conciente de todo lo que tengo a mi alrededor. Creo que soy capaz de ver todos esos parques con niños, los helados de chocolate, y las tardes hablando de nada en especial, pero sabe no soy capaz de realizarlo. Encuentro un muro, la falta de inmediatez, quien sabe.
- No se preocupe no es tan extraño como le parece su afección es mas común de lo que puede parecerle. Piense que este es el primer paso. Estamos en le buen camino. Desde aquí intentaremos guiarle hacia la salida. Continué por favor.
- Realmente estoy ya cansado sabe. No se sin sentirme parte de algo sin como se dice poder: compartir. Esta es posiblemente una de las palabras que más amaba ella: compartir.
- Hábleme de ella.
- ¿Realmente es importante?
- Puede ayudarnos.
- En ese caso mejor déjelo. No se, no me resultaría cómodo, así ahora. No, no mejor déjelo.
- No se preocupe. Supongo que puedo entenderlo. Umm creo que paso la hora Sr. Blasi. Si le parece le emplazo a la semana que viene. No se preocupe, creame su aflicción tiene solución. A lo largo de la semana le mandare unos ejercicios. Gracias por su tiempo. Hasta la semana que viene.
(Silencio)


