Muerte a la educación
Tengo que especificar que las buenas maneras siempre son necesarias, pero como dice bien el refranero (el rico saber popular) Lo cortes no quita a lo valiente. Este pequeño refrán resumiría perfectamente el motivo de este post. N los últimos tiempos he podido comprobar como existe mucha gente que utiliza la educación o los modales para esconderse detrás de estos. Aquella gente que pervierte el lenguaje y que midiendo cada palabra es capaz de soltar una parrafada sin decir nada. Aquellos que no solo no se mojan sino que son capaces de colocar en grandes aprietos aquellos que tienen alrededor. Auténticos sultanes de la palabra que valiéndose de lo que la gente malentiende ( a mí entender) como modales campan por el mudo a sus anchas.
La educación es un escudo que siendo hábil puede permitirte tirar la piedra y esconder la mano. Tengámoslo en cuenta, creo que es importante y no juzguemos el continente sino el contenido aunque al principio pueda ser difícil. Este ejercicio puede revelar y desenmascarar a grandes personajes.
La educación nunca debe prevalecer a la forma. Una mentira especialmente elaborada y estructurada sigue siendo una mentira al igual que una verdad seca, incomoda y burda seguirá siendo una verdad. Esta afirmación aunque evidente resulta en la cotidianeidad difícil de aplicar.



