viernes, 22 de febrero del 2008 a las 23:13
En la amgalma de sensaciones que presiden el raciocinio de los hombres cuyo talante se dirige mas hacia la destrucción que hacia el sosegado y calmado camino de la conservación del patrimonio humano dirijo unas palabras: Es muy sencillo convertirse en un déspota y en un teórico de la condición humana desde el calor de sus hogares. Es mucho mas difícil cuando no son sus tripas las que gimen de hambre ni sus hijos los que perecen en el lodo. Es sencillo juzgar desde las alturas y con las manos limpias pronunciar discursos manchados de sangre.Es desde luego a bien destacar aquellas personas que tan solo reaccionan a tiempo parcial, ellos que tan tranquilamente son testigos de la masacre no son menos cómplices ni se explayan menos en la culpa que aquellos a los que sus entenderás limitan ver.